En Clave de Fa

Una melodía jamás se forma con una sola voz

[Si me pega me da igual, es natural]

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POST-EDIT: En respuesta a la noticia del 2009/12/13 en la que el sr. juez de Familia 7 de Sevilla, Francisco Serrano, dice que “[la ley] no ha hecho una buena definición del maltrato”  Esta noticia puede verse aquí u otras referencias.

Etimológicamente el término “masoquismo” viene del apellido del autor austriaco Leopold von Sacher-Masoch, quién escribe  La venus de las pieles (1870), una obra dividida en varios libros, llamado uno de ellos “Amor”. Éste, en resumen (sic), describe a un noble que solicita a su amada que se le violente para recibir el placer que él describe como sensaciones “suprasensuales” La obra termina cuando ella comenta estar “corrompida” por los deseos sexuales del primer amante y encuentra otra persona por la que considera que le gustaría dejarse dominar.

Primero se descubre el discurso del ‘masoquismo’ públicamente demonizado y generalizado, obtener placer a través del dolor psicológico o físico. La otra interpretación corresponde al conocimiento intuitivo (gnosis) del autor, presentar a personas que de forma consciente deciden llevar a cabo actos acordados de dolor para obtener placer sin más ataduras que la voluntad de llevarlo a cabo.

1870 es por tanto la  fecha del nacimiento del masoquismo como ‘hecho’ constatado y que da lugar a la creación de un nuevo término (a diferencia del Marqués de Sade, que describe varones en roles masoquistas por mofa, asimilándolos a comportamientos femeninos)

Desde la perspectiva del comportamiento humano, hay datos del siglo IX donde se suceden actos masoquistas como parte de rituales o, anteriormente, se usaban estimulantes tipo viagra fustigándose el pene con ortigas. En fin, en cualquier caso, al no tener nombre el hecho, era invisible al ser humano -como emprendimiento es invisible al DRAE hoy en día.

El hecho de que las relaciones de abuso del varón con respecto a la mujer, en esta dirección, estén naturalizadas bajo el patriarcado hace que el juego sadomasoquista no necesite de nomenclatura ya que el varón “tiene” potestas y autoritas para agredir de forma inherente: “A las tías, les molan los cabrones”

Cuando esa característica típica del varón se traslada a una mujer, sí que necesita de nomenclatura específica y marcada: la dominatriz (dominatrix en argot S&M y voz latina original femenina, que según mi amada DRAE, no tiene más significado que persona que propende a dominar)

2009, todavía existen ciertos psicólogos, alguna psicóloga y muchos machos y féminas, que justifican el maltrato con el argumento que la mujer, más débil que el hombre, corresponde a la víctima de ese antiguo juego sexual y por tanto, es masoquista  por naturaleza. Este meme, concepto cultural transmitido de manera indirecta, se refleja en temas algo trasnochados pero que googleen, youtuben o karaokeen, ahí están [videos registrados en 2007 y 2009  donde la mujer interpreta]:

Billie Holiday – My Man (1947) [he beats me too, what can I do? Oh, my man]

Edith Piaff – Mon Homme [Mais je l’aime, c’est idiot,  Je me fout des coups … Et je dis qu’il faut qu’on pardonne] 2009

Sara Montiel (no podía ser otra)  – Es mi hombre (1959) [Si me pega me da igual, es natural]

Por tanto, aquellas personas que crean que el maltrato viene a estar justificado por una relación masoquista añaden a la interpretación del discurso, conceptos externos a la gnosis: se supone una relación freudiana master/servant que relacionan respectivamente y recurrentemente a varón/mujer obviando la posibilidad alterna. El discurso de la obra y de la historia no sintonizaba el masoquismo al varón exclusivamente, ni tampoco a la mujer (dominatrix, en latín, y por tanto existente en el Imperio)

La justificación del maltrato como que la mujer llega a encontrar placer en la violencia ejercida contra ella por “natura”, choca de bruces con la validación voluntaria, acuerdo mutuo y ‘switch’ o intercambio de roles en la realización del juego sexual explícito y donde las reglas se anteponen al acuerdo de personas adultas. Si no es así, no es masoquismo, es maltrato.

Video de masoquismo consentido (en alemán)

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Written by Sergio Marín Conejo

14 diciembre 2009 a 4:52 am

Publicado en Clave, Experiencias, Salud

Una respuesta

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  1. Completamente de acuerdo. Hay que diferenciar un juego sexual, máso menos extremo, de actitudes violentas y dominantes, sin consentimiento, en la vida del día a día. No hay justificacion alguna para el maltrato.

    Carpe Diem

    cosechadel66

    14 diciembre 2009 at 1:56 pm


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